Extractos del nuevo libro de Lynne Spears sobre lo que sucedió en la epoca más dificil de la vida de su hija

Sobre Sam Lutfi: Sam llegó a la vida de mi hija cuando ella estuvo en el momento más vulnerable. Con el corazón roto por perder la custodia de sus preciosos hijos, ella estuvo muy frágil, lista para ser sometida por su depredador. ¿Porqué no fui a ayudar a mi hija? Estabamos tan alejadas en ese entonces que ni siquiera tenía su número telefónico. Una noche Sam me llamó. El me dijo que Britney había estado con sus hijos, pero cuando llegó la hora de entregarlos a Kevin, ella se encerró en el baño con Jayden. Más tarde, me enteré que Sam le había a dicho a Britney que Kevín había llamado para decir que ella se podía quedar con sus hijos más tiempo. Me aterrorizé. Si no fuera porque tenia que estar con Jamie Lynn, me habria ido a Los Angeles en el vuelo mas cercano. Me sentí dividida en dos, una parte quería seguir con mi hija embarazada de 16 años y la otra quería estar con mi hija de 26 años que estaba pasando por una profunda crisis. Ambas parecían necesitarme con la misma intensidad. Cuando vi las fotos de mi hija en la ambulancia, con esa mirada perdida, algo dentro de mi se rompió en pedazos.

Más sobre Sam: El nivel de control que tenia Sam era enorme. Adnan me dijo que Sam escondia los celulares de Britney y averiaba varios de sus autos. ¿Algo mas? Adnan dijo que Sam solia esconder el perrito de Britney London. Ella lo buscaba llorando desconsoladamente. Entonces Sam aparecia con el perro haciéndose el hereo por haberlo encontrado. La escena de ese dia era para no creerlo. Britney estaba tan inquita que no dejaba de moverse. Limpio su casa. Se cambio la ropa varias veces. Incluso cambio la ropa de sus 3 perros. Era como si ella no estuviese allí. Hablaba con el tono y el nivel de entendimiento de una pequeña niña. Después, Britney recogió una botella con pastillas y leyó la etiqueta. “¿Qúe significa insomnia?”, preguntó. Sam le dijo que las pastillas servían para mantenerla despierta. Sam molía las pastillas y se las ponía en su comida. Se me rompió el corazón.

Poco después Sam me dijo que alguien estaba llorando porque querían internar a Britney. Fue el mismo Sam quien lo hizo. Me acerqué enseguida al lugar y se encontró con la policía llevándose a Britney en una camilla. Ella empezó a llorar “Mamá, Mamá!” “Aquí estoy cariño!” le dije con lagrimas en los ojos. “Por favor, déjenme ir con ella”, les supliqué. No me dejaron. Seguimos a los vehiculos hasta el centro medico UCLA, donde Britney ingreso a un area psiquiátrica. Britney estaba con la impresión que la habíamos llevado al hospital. Probablemente yo no habría tenido el coraje de internarla, pero al final eso fue lo que le cambio la vida y a nosotros también.
Mi relación con Britney ha mejorado enormemente. Ahora nos llamamos entre 4-5 veces al dia. Ella me llama por todo, desde cosas relacionas con Sean hasta el vestido que encontró para su sobrina Maddie.
————————————————————————————————
Excerpts from Through The Storm

On Sam Lutfi: Sam came into my daughter’s life when she was at her most vulnerable. Brokenhearted about losing custody of her precious boys, she was floundering, ripe for a predator to come along. Why didnt I ride in on a white horse to help save my child? Our estrangement was so complete at that time that I couldn’t even get her phone number. One night the phone rang and it was Sam. He told me Britney had been visiting with the boys, but when it was time for them to go home to Kevin’s, she locked herself and Jayden in the bathroom. Later I found out Sam had told Britney that Kevin had called and told her she could keep the boys longer. I was terrified. If it weren’t for the fact that I had to be with Jamie Lynn, I would have flown to L.A. on the next flight I felt split in two, on one hand by the needs of my pregnant 16 year old, on the other by my 26 year old, obviously in deep crisis; both girls seemed to need me with the same intensity. When I saw the photo of her in the ambulance, her brown eyes haunted, something inside me broke.

More on Sam: The level of control Sam exerted was bewildering. Adnan told me that Sam hid Britney’s cell phones and disabled several of her cars. And how’s this? Adnan said Sam would hide Britney’s dog London. She would look all over, crying: then Sam would bring out the dog and act like some kind of savior. The scene that day was surreal. Britney was so agitated she couldn’t stop moving. She cleaned the house. She changed her clothes many times. She also changed her three dogs’ clothes. It was as if she wasn’t really there. She spoke in a tone and with level of understanding of a little girl. Britney then picked up a bottle of pills and read the label. “What does insomnia mean?” she asked. Sam told her that the pills will help her stay awake. Sam told me that he grinds up Britney’s pills, which included anti-psychotics Risperdol and Seroquel, and puts them in her food. I was breaking inside.

Soon afterward Sam called and said someone was crying to get Britney committed. Lynne says it was Sam himself. Lynne rushed over to find police strapping Britney onto a gurney. he started crying “Mama, Mama!”. “Im here baby!” I said, tears streaming down my face. “Please let me ride with her!” I pleaded. They wouldn’t budge. We followed the vehicles to UCLA Medical Center, where Britney was admitted into the psych ward. Britney was under the impression we had put her in the hospital. I probably never would have had the courage to commit her, but it ended up being the turning point for her and for all of us.

My relationship with Britney has undergone tremendous healing. We are back to four or five calls a day, with her calling me about everything from Preston’s potty-training to the darling dress she found for her new niece Maddie Briann.

Source: BMK.